“Nos salvaremos con la gorra”, dijo Carlos Terrazas la temporada pasada. Su Deportivo Guadalajara empezó bien la liga y consiguió la permanencia, sí, pero acabó sufriendo, y mucho. No aprendió. Llegó el verano y el entrenador se convirtió también en el mánager general del club. La revolución que hizo en el vestuario fue tal que dio 17 bajas y fichó a 15 jugadores. ¿El objetivo final? Clasificarse para el play-off de ascenso a la Primera División. Una locura.
Me sorprende que un técnico de la experiencia de Terrazas diga y haga esto, por muy de Bilbao que sea. El sábado, en el partido de la segunda jornada de liga, el Girona le devolvió a la tierra con un 1-5 de escándalo, justo el día que el nuevo proyecto morado se estrenaba en casa. Todo un golpe moral, sobre todo para los aficionados del Pedro Escartín, que pudieron comprobar en primera persona como su equipo se hacía muy pequeño cuando los Jandro y compañía empezaban a jugar.
Que fuera el Girona el equipo que le dio la lección al Guadalajara tiene doble moral. No lo digo por el 1-4 que le clavó, en el mismo estadio, en mayo, cuando los dos equipos se enfrentaban en un duelo directo para evitar el descenso, sino porque en verano del año pasado los catalanes también cometieron el error de soñar demasiado pronto con la Primera División. Y sólo un milagro, difícil de explicar, les salvó de caer al pozo de la Segunda B, la peor categoría de todas.
La pésima temporada que hizo sirvió al Girona para corregir el error y volverse a centrar. Las declaraciones de Rubi después del 1-5 lo demuestran. Al más puro estilo Guardiola, el entrenador elogió a sus jugadores y, al mismo tiempo, les pidió que no se creyeran más buenos de lo que son. En el fútbol, como en la vida en general, es importante –y necesario– ser ambicioso, pero ser humilde lo es un poco más. Por eso, en Girona ahora se habla de la Primera División como objetivo a largo plazo y de conseguir los 50 puntos que dan la permanencia en Segunda, como objetivo inmediato. Y si lo consiguen, que lo sepa Terrazas, será con trabajo en equipo –los nombres no lo son todo– y sin presión añadida.
Quizás el Guadalajara hará una gran campaña y luchará por ascender. Podría ser. Como dice el tópico, la liga es muy larga y no tiene mala plantilla. Pero, ante todo, debe aprender de este inicio y recordar los precedentes de otros equipos que también querían subir sí o sí y terminaron cayendo. Para entendernos, que Terrazas se fije menos en el Cartagena y más en el Alcorcón.
Article d’opinió publicat a ‘El Minuto 90’ el 28-08-2012