José Ángel ‘Cote’ Valdés fue la última incorporación de la Real Sociedad. Nos lo presentaron como un lateral prometedor que, cedido por la Roma, quería y podía reivindicarse otra vez. Sin embargo, y aunque parezca increíble, aún no le hemos visto en su posición natural. Philippe Montanier le ha utilizado poco y cuando lo ha hecho ha sido para probarle de extremo izquierdo. Sólo él sabe por qué, igual que en todas esas decisiones incomprensibles que le han puesto de espaldas a la afición.
La lista de interrogantes es larga: ¿Por qué Rubén Pardo, la perla que el Real Madrid se quiere llevar cada verano, apenas ha jugado? ¿Por qué no hemos visto nunca a Illarramendi por delante de la defensa y por detrás de los volantes? ¿Por qué Ifrán no tiene más oportunidades? ¿Por qué el técnico prefiere situar a Griezmann de falso nueve antes que confiar en el uruguayo para suplir a Agirretxe? ¿Por qué tarda tanto en hacer los cambios en los partidos? ¿Por qué cuando los hace, los hace mal? ¿Y por qué cuando habla, lo empeora todo un poco más?
“Estábamos contentos con el empate, pero…”, soltó en la sala de prensa del Ciutat de València, justo después de un partido que la Real pudo haber sentenciado y que acabó perdiendo. “No entiendo esta euforia”, dijo en verano cuando la afición se ilusionó con los fichajes de Carlos Vela y Chory Castro. Son ejemplos claros de falta de ambición y de motivación, que, de hecho, coinciden con la actitud del equipo fuera de casa, donde no gana desde hace ocho meses.
Montanier cada vez tiene menos defensores porque cada vez resulta más difícil defenderle. Tiene una plantilla con jugadores que la mayoría de equipos de la liga quisieran tener y da la impresión que aún no ha encontrado la tecla que les haga funcionar. Y es una enorme decepción porque algunos, como yo, bendecimos la continuidad del técnico pensando que esta temporada sería diferente, que entendería más cosas.
Toda la ilusión que se había construido con la buena gestión de Aperribay y Loren en los despachos este verano se ha esfumado en el terreno de juego en tan solo cinco jornadas. Ojalá se recupere ganando el derby del sábado. Es la primera gran oportunidad para dar un paso adelante. Un paso firme hacía Europa. Debe ser nuestro destino. Y no llegamos tarde. ‘Monsieur’ Montanier, usted dirige la nave. Escúchenos y no le dejaremos solo. Remaremos todos.
Article d’opinió publicat a ‘El Minuto 90’ el 27-09-2012